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Biografía de Octavio Paz

Fue un poeta y ensayista mexicano galardonado con el premio Nobel. Su poesía invita a participar en una peregrinación analítica y simbólica que recorre diferentes formas, perspectivas y preocupaciones, para descubrir la existencia de un mundo que se revela solo cuando alguien lo ha nombrado. No extraña que Octavio Paz haya escrito alguna vez que preguntar qué es algo es, en realidad, preguntar por su nombre. Este es el magnífico trabajo del poeta: nombrar aquella realidad presente, pero evaporada. Darle nombre es darle cuerpo, devolverle su estatuto trascendente, es hacerla existir plenamente. Presentamos aquí una selección de algunos poemas de Octavio Paz.

Poemas de Carl Sandburg

Acumulaciones Han azotado las tormentas la tierra en este punto y aquí se han ido a pique los barcos                  y los transeúntes lo recuerdan                  charlando en el puente de noche                  cuando allí se aproximan. Han golpeado los puños la cara de ese viejo boxeador      profesional                  y han aparecido sus combates en las páginas                  de deportes y por la calle lo señalan con el                  índice extendido por ser uno que una...

Poemas de Rubén Darío

Amo, amas Amar, amar, amar, amar siempre, con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con lo claro del sol y lo oscuro del lodo; amar por toda ciencia y amar por todo anhelo. Y cuando la montaña de la vida nos sea dura y larga y alta y llena de abismos, amar la inmensidad que es de amor encendida ¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos! Los Cisnes A Juan R. Jiménez I ¿Qué signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello al paso de los tristes y errantes soñadores? ¿Por qué tan silencioso de ser blanco y ser bello, tiránico a las aguas e impasible a las flores? Yo te saludo ahora como en versos latinos te saludara antaño Publio Ovidio Nasón. Los mismos ruiseñores cantan los mismos trinos, y en diferentes lenguas la misma canción. A vosotros mi lengua no debe ser extraña. A Garcilaso visteis, acaso, alguna vez… Soy un hijo de América, soy un nieto de España… Quevedo pudo hablaros en verso en Aranjuez… Cisnes, los abanicos de v...

Poemas

Poema de las siete caras Cuando nací, un ángel torcido de los que viven a la sombra dijo: ¡Ve, Carlos! Sé gauche en la vida. Las casas espían a los hombres que corren tras las mujeres. La tarde pudo haber sido azul No había tantos deseos. El tranvía va con las piernas llenas: Patas blancas negras amarillas. Por qué tanta pierna, Dios mío, pregunta a mi corazón. Pero mis ojos No piden nada. El hombre detrás del bigote. Es serio, simple y fuerte. Casi no se habla. Tiene pocos amigos raros. El hombre detrás de sus anteojos y bigote. Dios mío, ¿por qué me has abandonado? si supieras que yo no era Dios Si supieras que soy débil. En todo el mundo, si me llamaran Raimundo Sería una rima, no sería una solución. En todo el mundo, Más ancho es mi corazón. No debería decirte pero esta luna pero este brandy haznos mover como el diablo. Pandilla João amaba a Teresa que amaba a Raimundo quien amaba a María que amaba a Joaquim que amaba a Lili, No amab...

Poemas de Alejandra Pizarnik

Días contra el ensueño No querer blancos rodando en planta movible. No querer voces robando semillosas arqueada aéreas. No querer vivir mil oxígenos nimias cruzadas al cielo. No querer trasladar mi curva sin encerar la hoja actual. No querer vencer al imán la alpargata se deshilacha. No querer tocar abstractos llegar a mi último pelo marrón. No querer vencer colas blandas los árboles sitúan las hojas. No querer traer sin caos portátiles vocablos. Despedida Mata su luz un fuego abandonado. Sube su canto un pájaro enamorado. Tantas criaturas ávidas en mi silencio y esta pequeña lluvia que me acompaña Madrugada Desnudo soñando una noche solar. He yacido días animales. El viento y la lluvia me borraron como a un fuego, como a un poema escrito en un muro. Sólo un nombre alejandra alejandra debajo estoy yo alejandra Nada El viento muere en mi herida. La noche mendiga mi sangre. El miedo En el eco de mis muertes aún hay miedo. ¿Sa...

Biografía de Rainer María Rilke

René Karl Wilhelm Johann Josef Maria Rilke , poeta y novelista austro-germano nacido en Praga el 4 de diciembre de 1875. Su infancia y adolescencia transcurrieron en un medio familiar lleno de conflictos. Familia de origen judío, pero convertida al cristianismo para eludir el antisemitismo. En 1896, tras abandonar la escuela militar por problemas de salud, tomó cursos de literatura, historia del arte y filosofía en las Universidades de Munich y Berlín. Dedicado de lleno a la literatura, viajó por varios países de Europa, trabó amistad con importantes intelectuales y sostuvo tormentosos romances que nunca llenaron sus expectativas. Su primer libro de poemas, Vida y canciones (Leben und Lieder), muy influido por la poesía de Heinrich Heine, se publicó en 1894. En los años siguientes dio a la imprenta otras obras: Ofrenda a los lares, en 1895; y Coronado de sueños, en 1896. Cuando fijó la residencia en Paris en 1902, ya era reconocido como el más importante escritor en lengua aleman...

Frases de Rainer María Rilke

¡Los versos significan tan poco cuando se han escrito joven! Se debería esperar y saquear toda una vida, a ser posible una larga vida; Y después, por fin, más tarde, quizás se sabrían escribir las diez líneas que serían buenas.

Poemas de Rainer María Rilke

Canciones de los ángeles No he soltado a mi ángel mucho tiempo, y se me ha vuelto pobre entre los brazos, se hizo pequeño, y yo me hacía grande: de repente yo fui la compasión; y él, solamente. un ruego tembloroso. Le .di su cielo entonces: me dejó él lo cercano, de que él se marchaba; a cernerse aprendió. yo aprendí vida, y nos reconocimos . lentamente... Aunque mi ángel no tiene ya deber, por mi día más fuerte desplazado, baja a veces su rostro con nostalgia, como si no quisiera ya su cielo. Querría alzar de nuevo, de mis pobres días, sobre las cimas de los bosques rumorosos, mis pálidas plegarias basta la patria de los querubines. Allí llevó mi llanto originario y pensamientos; y mis diminutos dolores se volvieron allí bosques que susurran sobre él... Sí algún día, en las tierras de la vida, entre el ruido de feria y de mercado, la palidez olvido de mi infancia florecida, y olvido el primer ángel, su bondad, sus rop...