El misterioso arte de la poesía



No creo que exista senda de mayor importancia en la búsqueda del hombre que la poesía. A través de ella nos acercamos al verdadero misterio de la creación. Ser poeta es lidiar con el misterio, desgarrarse la carne con el espíritu hacia lo divino, hacia la visión de nuestra naturaleza humana. La poesía es la más porfiada y la más certera actividad del hombre en su lucha por desentrañar el misterio de lo creado. Es la madre de la filosofía y, por ende, de todas las ciencias. La filosofía —un camino que también conduce al mismo afán— se encuentra, en sus pacientes escarceos, lejanamente distanciada del resplandor que es la meta. Y todo ello porque prescinde del arte, de jugar con el misterio, de crear un misterio sobre otro misterio para arrancar la luz de la concatenación de oscuridades.

Cuando la poesía que uno lee es auténtica, toca el fondo de uno mismo, allí donde se esconde el sentido oculto de la existencia, y parece acercarnos a lo trascendente, al eslabón perdido con la divinidad.

La poesía que emociona, que “toca el fondo”, se basa en dos cimientos imprescindibles que no se pueden soslayar: el contenido, el mensaje, el hecho que se desea trasmitir; y la forma, la manera en que se quiere plasmar el pensamiento. Ambos cimientos están condicionados, no por una convención del hombre, sino por la naturaleza misma de lo poético: el contenido debe contener misterio, y la forma debe contener música. Aclarando que el misterio no significa turbiedad; ni la música, ritmo edulcorado. El poeta, como un ciego, debe andar en la sombra sin caer en el abismo, y tiene la misión de llegar a su destino en cada poema; y, así mismo, como un bailarín honesto, debe danzar sin caer en el mecanicismo de sus pasos, y tiene la misión de encontrar su propio ritmo, el lenguaje que armonice con su pensamiento poético.

Por todas estas razones es que el estudio de un buen poema, requiere ser indagado en fondo y forma, para encontrar en la amalgama el verdadero placer estético. Encontrando los sutiles lazos que producen la armonía de la obra, se logra abarcar toda su belleza.


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jueves, 18 de mayo de 2017

Fabio Morábito


El justificante perfecto

Me fascina la anécdota de aquel hombre a quien su mujer le pidió que escribiera un justificante para su hijo que había faltado a la escuela. Mientras ella se apura en los preparativos para salir con el niño rumbo al colegio, el hombre lucha en la mesa del comedor con el justificante: quita una coma, vuelve a ponerla, tacha la frase y escribe una nueva, hasta que la mujer, que está esperando en la puerta, pierde la paciencia, le arranca la hoja de las manos y sin ni siquiera sentarse garabatea unas líneas, pone su firma y sale corriendo. Era sólo un justificante escolar, pero para el marido, que era un conocido escritor, no había textos inofensivos y aun el más intrascendente planteaba problemas de eficacia y de estilo. Quise escribir el justificante perfecto, confesó el hombre en una entrevista, y no me extraña, porque escritor es aquel que se enfrenta al fracaso de escribir y hace de ese fracaso, por decirlo así, su misión, mientras los demás sencillamente redactan. Podemos estirar esa anécdota e imaginar a alguien que, soga en mano, a punto de colgarse de una viga del techo, se dispone a redactar unas líneas de despedida, toma un lápiz y escribe la consabida frase de que no se culpe a nadie de su muerte. Hasta ahí va bien la cosa, pero decide añadir unas líneas para pedir disculpa a sus seres queridos y, como es un escritor, deja de redactar y se pone a escribir. Dos horas después lo encontramos sentado a la mesa, la soga olvidada sobre una silla, tachando adjetivos y corrigiendo una y otra vez la misma frase para dar con el tono justo. Cuando termina está agotado, tiene hambre y lo que menos desea es suicidarse. El estilo le ha salvado la vida, pero quizá fue por el estilo que quiso acabar con ella; tal vez uno de los resortes de su gesto fue la convicción de ser un escritor fallido y tal vez lo sea, como lo son todos aquellos que pretenden escribir el justificante perfecto, que son los únicos a quienes vale la pena leer. Escriben para justificar que escriben, la pluma en una mano y una soga en la otra.


Fabio Morábito (Alejandría, 1955, radicado en México).



jueves, 2 de junio de 2016

Jorge Luís Borges


El 22 de noviembre de 1959, Borges comenta acerca de Lorca: «Poeta en Nueva York es Tilingo en Nueva York». Cuatro años después (el 5 de junio de 1963) amplía su comentario: «El mejor Lorca es el que escribe poemas andaluces y gitanos. Cuando creyó que podía escribir de todo, cuando escribió los versos libres de Poeta en Nueva York, escribió poemas horribles».

Federico García Lorca


Al escuchar el verso de Rubén Darío: “que púberes canéforas te ofrenden el acanto”, comentó frente al auditorio, dirigiéndose al recitador:

Dylan Thomas



Las rosas resfriadas mueren en la destornillada tarde
del beso hierático de un adiós azul, luengo y uniforme
torpe yo que bebo abrazos de cartón.

Del miedo de los poetas


En este texto, quiero expresarles mi franca opinión con respecto al miedo poético. Quiero encarar ese miedo que sentimos todos los poetas ante la labor poética y, más específicamente, ante la composición de un poema.

sábado, 30 de abril de 2016

Consideraciones sobre los poemas crípticos o herméticos




Podríamos teorizar sobre la aprehensión de un poema, en el sentido de analizar la respuesta intelectual y emocional del lector ante su lectura. El modo de aprehensión de un poema no puede ser generalizado, así como no puede aceptar únicamente la voluntad interpretativa del autor.

lunes, 25 de abril de 2016

Leopoldo María Panero




Poeta, narrador y ensayista español nacido en Madrid en 1948.
Inició su carrera como poeta de la mano del maestro Pere Gimferrer; sin embargo, su vida fue trastornada por el alcoholismo, la depresión y dos intentos de suicidio antes de cumplir los veintiún años. La esquizofrenia lo mantuvo internado por voluntad propia en un pabellón psiquiátrico, donde siguió escribiendo hasta el día de su muerte.  
Autor de una importante obra, es considerado como uno de los poetas más importantes de España.
Su poesía se encuadra dentro de lo que se ha dado en llamar el malditismo.

martes, 12 de abril de 2016

Fernando Pessoa




Fernando António Nogueira Pessoa, más conocido como Fernando Pessoa (Lisboa, 13 de junio de 1888 - ibídem, 30 de noviembre de 1935) fue un poeta y escritor portugués.

sábado, 9 de abril de 2016

Cesare Pavese





Cesare Pavese (Santo Stefano Belbo, 1908-Turín, 1950), "Lavorare stanca" (1936, 1943), Poesie, Mondadori, Verona, 1969. Gran poeta italiano.
Pavese tratará de vencer la soledad interior, que veía como una condena y una vocación. Se suicidó a los cuarenta y dos años de edad. Su gran amigo el escritor Davide Lajolo describió, en su libro El vicio absurdo, el malestar existencial que envolvió siempre su vida.

sábado, 26 de marzo de 2016

Poemas de acceso restringido




Existen poemas que no están escritos para cualquier diletante de poesía. Estos poemas contienen una carga importante de conocimientos, ya sean culturales, ya sean intelectuales-filosóficos, ya sean sabidurías populares localistas que impiden un acceso directo. Hay que aclarar que no se tratan de poemas herméticos, en el sentido de un cierre de puertas por causa de simbolismos muy personales del autor, sino que son imposibles de aprehender si, antes de encararlos, no se estudian primeramente las alusiones extrapoéticas que contienen. Tal el caso de este poema que les presento.

Robert Lowell / El adiós de Santayana a sus enfermeras

miércoles, 16 de marzo de 2016

Nazim Hikmet

Nazim Hikmet




Reseña biográfica  

Nazım Hikmet Ran (Salónica, Imperio otomano, 20 de noviembre de 1901 - Moscú, 3 de junio de 1963) . Gracias a que su abuelo fue poeta, su padre diplomático y su madre pintora, creció en un ambiente familiar intelectual. Está considerado en Occidente el poeta más importante en lengua turca del siglo XX. Estudió en un colegio francés y a los 19 años viajó a Moscú donde estudió Ciencias Políticas y profundizó su interés sobre el comunismo, del que fue siempre ferviente practicante.
Alternó la lucha política con la publicación de obras de teatro, novelas y varios poemarios, entre los que sobresalen "Y van 3" en 1930, "Telegrama nocturno" en 1932, y "La ciudad que perdió la voz" en 1933. En los años siguientes continuó con la lucha antifascista, publicó "La epopeya de Sheik Bedreddin" en 1936 y a partir de 1940 cumplió una larga condena hasta 1950, cuando fue liberado.
En 1952 se radicó definitivamente en Moscú, y en 1957 publicó su más famosa obra "Duro oficio el exilio". Falleció en Moscú en 1963, como ciudadano polaco.

martes, 15 de marzo de 2016

Wystan Hugh Auden




Wystan Hugh Auden, más conocido como W. H. Auden (York, 21 de febrero, 1907 – Viena, 29 de septiembre, 1973), fue un poeta y ensayista británico, nacionalizado estadounidense en 1946.

jueves, 10 de marzo de 2016

Seamus Heaney





(Condado de Derry, Irlanda del Norte, 13 de abril de 1939 - Dublín, 30 de agosto de 2013)
La poesía de Heaney está anclada en los contextos físicos y rurales de su infancia. A medida que se desarrolla su obra, esos escenarios se convierten en el foco de una búsqueda arqueológica de los mitos e historias que han contribuido a configurar la violenta situación política de Irlanda del Norte. La obra de Heaney muestra una gran flexibilidad rítmica, pero es sobre todo la intensidad de su lenguaje, que contrasta con el silencio de las gentes que describe, la que lo ha hecho famoso.

martes, 19 de enero de 2016

Anna Ajmátova



Anna Andréyevna Górenko nació el 11(23) de junio de 1889 en Odessa, hija de una noble familia de origen tártaro, y falleció en Domodédovo, cerca de Moscú, el 5 de marzo de 1966), fue una destacada poeta rusa.
Su infancia no parece que fuese muy feliz; sus padres se separaron en 1905. Anna comenzó a escribir poesía a la edad de once años. Como su padre no quería ver ningún verso impreso bajo su "respetable" apellido, ella decidió adoptar el de su bisabuela tártara, Ajmátova, como pseudónimo.
Junto con Ósip Mandelshtam, fue una de las figuras más representativas de la poesía acmeísta.

miércoles, 6 de enero de 2016

John Gould Fletcher





Síntesis biográfica

John Gould Fletcher (1886 - 1950) es uno de esos poetas olvidados que en su momento participaron en importantes movimientos literarios. Siempre mantuvo un carácter independiente y solitario. Fue primero miembro del grupo imagista en Londres para, años después, retornar a su pueblo en Arkansas y unirse a los poetas ruralistas. Allí desarrolló una grave depresión que no aminoró ni cuando obtuvo el premio Pulitzer, en 1938. Apartado por completo del escaparate literario acabó con su vida ahogándose en una alberca para el ganado.

jueves, 31 de diciembre de 2015

El malentendido de las traducciones



Existe la hipótesis de que las traducciones , ante la imposibilidad de una literalidad que respete sacramente el texto original, han creado en muchos poetas una imagen deformada del verso libre, asumiendo que la prosa cortada resultante de dichas traducciones, sin ningún tipo de cuidado formal, es absolutamente válido para emular, y efectivo para el arte de versar. Pero, si tenemos en cuenta estas palabras de un traductor argentino que trascribo , podemos entrever que cierto peso podría tener nuestra sospecha de que la prosa cortada, si no está cuidadosamente revisada en su aspecto de entramado armónico de palabras, si no se le proporciona un ritmo, ya sea clásico, ya sea intimista, provoca en el lector una sensación de la forma fallida, de la disonancia fónica, un texto desagradable de leer y/o de entonar.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Chairil Anwar




(26 de julio de 1922 en Medan - 28 de abril del 1949 en Yakarta), poeta indonesio. Se estima que Chairil ha compuesto alrededor de 96 trabajos líricos y cerca de 70 poemas en su corta trayectoria.
Su madre, en 1940 decidió mudarse con él a Batavia donde Chairil empezó a entrar en contacto con los círculos literarios locales. En 1942 publicó su primer poema y siguió escribiendo hasta el día de su muerte. Algunos de sus poemas fueron censurados por los japoneses ya que, en aquella época de transición social y política, Japón invadía Indonesia.
Su vida despreocupada y libre de ataduras, rebelde y acusado de plagio en alguna de sus obras, Chairil Anwar adoptó un estilo único en sus escrituras en las cuales se aprecia el tema recurrente de la muerte y todo lo relacionado a dicho fenómeno. Aún se debaten las causas de su muerte.
Descrito por sus amigos y conocidos, aunque era alguien sensible a su manera, su arrogancia y poca educación le hacían una persona difícil de comprender o de convivir con ella.
Su estilo está considerado por muchos como atmosférico, cargado de imágenes, símbolos, recursos literarios y, a veces, pesimismo. El tema recurrente en sus obras es la muerte.
Era un poeta excéntrico y fue acusado de igual manera de cleptomanía y, otra de sus manías era la de siempre estar enfermo o cansado.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Consejos a los jóvenes literatos de Charles Baudelaire

“Consejos a los jóvenes literatos” fue escrito por Charles Baudelaire y publicado el 15 de abril de 1846, en el libro “El espíritu público”. El texto íntegro que se reproduce a continuación es una traducción fidedigna de esta edición: 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Tomas Gösta Tranströmer




Reseña biográfica

Nació en Estocolmo, Suecia, el 15 de abril de 1931 y murió en Estocolmo el 26 de marzo de 2015. Fue un psicólogo, escritor, poeta y traductor sueco. En 2011 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura. La poesía de Gösta es metafísica y de una cuidadosa forma. Sus temas también abarcan la naturaleza, la historia, la muerte, la memoria, y el hombre en medio de todas esas entidades.

martes, 25 de agosto de 2015

Adjetivos obvios


En la elección de los adjetivos, muchas veces, apelamos a obviedades que empobrecen la carga semántica de un verso. En este ejemplo, tenemos un caso típico que encontramos en muchos poemas:

Preposición por adverbio


Yo comparto la idea de que las preposiciones debilitan la categoría poética del verso. Y, al igual que muchos estudiosos de la relación entre el lenguaje y la poesía, me resultan partículas, más bien, naturales de la prosa; es decir, que las preposiciones pueden crear, al menor descuido, prosaísmo en un poema. Se las debería utilizar lo menos que se pueda (y menos aún en inicio de versos). Pero, también hay que decir que, en casos concretos, son útiles para crear anáforas, y como recurso de repetición para enlentecer una cláusula. Generalmente, el cambio por un adverbio fortalece la semántica del verso. Ejemplo: